Asesoría para la adopción responsable de inteligencia artificial en la empresa, con gobernanza y políticas de uso, evaluación de riesgos, contratos con proveedores, decisiones automatizadas, protección de datos y preparación frente a la futura ley de IA en tramitación.
La inteligencia artificial ya forma parte de la operación de muchas empresas: atención al cliente, recursos humanos, análisis de información y automatización de procesos. Junto con su valor, introduce riesgos legales concretos que conviene gestionar desde el inicio. Asesoramos a las organizaciones para adoptar estas herramientas de forma responsable y conforme a derecho.
Qué exige hoy la normativa
En Chile aún no existe una ley específica de inteligencia artificial; el proyecto que la regula se encuentra en tramitación (ver más abajo). Eso no significa ausencia de reglas: a la IA se le aplican hoy obligaciones que ya están vigentes.
- Protección de datos. La Ley N° 21.719 reconoce el derecho de las personas a no quedar sujetas a decisiones basadas únicamente en tratamientos automatizados que les afecten significativamente, y exige bases de licitud y resguardos cuando un sistema procesa datos personales.
- Propiedad intelectual sobre los datos de entrenamiento y los contenidos generados (Ley N° 17.336).
- Protección al consumidor y deberes de información cuando la IA interactúa con clientes (Ley N° 19.496).
- Confidencialidad y secreto, especialmente al usar herramientas de IA generativa con información sensible de la empresa.
La futura ley de IA
El proyecto que regula los sistemas de inteligencia artificial (Boletín 16.821-19) fue aprobado en particular por la Cámara de Diputadas y Diputados en octubre de 2025 y continúa su tramitación en el Senado. Sigue un enfoque basado en el riesgo, similar al modelo europeo:
- Riesgo inaceptable: usos prohibidos (manipulación subliminal, calificación social, identificación biométrica remota en tiempo real, inferencia de emociones en el trabajo o la educación).
- Alto riesgo: obligaciones de gestión de riesgos, gobernanza de datos, documentación, registros, supervisión humana y ciberseguridad.
- Transparencia: identificar el contenido generado por IA y advertir cuando se interactúa con un sistema automatizado.
El proyecto contempla multas de hasta 20.000 UTM y la creación de una institucionalidad de supervisión. Es contenido en tramitación y sujeto a cambios; conviene anticiparse. Puede seguir su avance en la ficha oficial de tramitación.
Chile cuenta además con una Política Nacional de Inteligencia Artificial, actualizada por el Ministerio de Ciencia, que orienta el desarrollo ético y estratégico de la tecnología en el país.
Cómo le ayudamos
- Gobernanza y política de uso de IA: reglas internas claras para el uso de herramientas, con foco en datos, confidencialidad y supervisión humana.
- Evaluación de riesgos por caso de uso (clasificación según impacto y obligaciones aplicables).
- Contratos y cláusulas con proveedores de IA y software: responsabilidad, datos, propiedad y niveles de servicio.
- Decisiones automatizadas: revisión de procesos para cumplir la Ley N° 21.719 y resguardar los derechos de las personas.
- Capacitación a equipos y preparación frente a la futura ley.
Adoptar inteligencia artificial con una base legal sólida permite aprovechar la tecnología reduciendo la exposición a sanciones, conflictos y daño reputacional.